diciembre 15, 2008

Eres la típica persona que se tropieza al bajar una escalera, pierde los guantes quince veces y mete la pata otras quince al contar el secreto de estado que prometió guardar. Querido Sagitario, no sé si te mereces un sartenazo, pero la verdad es que te haces querer, actúas sin malicia.Tu peculiar combinación de fuego e ingenio jupiterino te impide pasar desapercibido. Irradias confianza en ti mismo y, generalmente, desapruebas a la gente demasiado convencional. Presentas una mezcla extraña; por un lado, no le temes a nada y caminas como si realmente fueras a algún sitio -aunque luego te caigas por el camino-, y por otro, dispones de un memorión excepcional para algunas cosas. No es oro todo lo que reluce, a veces eres capaz de perder hasta la cabeza.Todos te adoran hasta que abres la boca. Resulta complicado permanecer enfadado contigo, Sagitario. Y es que eres extrovertida y generosa, optimista y a veces ingenua, te abrumas ante tu propia falta de discreción y siempre estás intentando levantar los ánimos de todos. Eso siempre que no termines diciéndole a alguien: "no te preocupes, eres gorda y fea pero muy simpática". No hay duda, de que llevas la verdad por delante, y tu mente siempre está ocupada en el arduo trabajo de discernirla.

No hay comentarios: